Causas del pie de atleta

El pie de atleta ocurre cuando un cierto hongo prolifera sobre la piel de sus pies. Además de los dedos del pie, también se puede presentar en los talones, las palmas de las manos y entre los dedos de las manos.

El pie de atleta es el tipo más común de infecciones micóticas por tiña. El hongo prospera en áreas cálidas y húmedas. El riesgo de contraer esta afección se incrementa si usted:

Usa calzado cerrado, especialmente si es recubierto con plástico.
Mantiene sus pies húmedos durante períodos prolongados.
Transpira mucho.
Desarrolla una lesión menor en las uñas o en la piel.

El pie de atleta es contagioso y se puede transmitir por contacto directo o por contacto con artículos tales como zapatos, calcetines y superficies de piscinas o duchas.

En la homosexualidad no hay culpables

Existen varias teorías acerca de qué sucede cuando en el proceso de cambio hormonal la testosterona no surte efecto, porque se bloquea o es atacada por anticuerpos. No se cablea bien el hipotálamo y nace un niño que se percibe a sí mismo como niña, y se pregunta frecuentemente por qué tiene un cuerpo que no corresponde a su cerebro; entonces crece con una incongruencia de género, comenta en la entrevista.

“Desde ese punto de vista, la homosexualidad y transexualidad son biológicas, no hay culpables y el único problema es con la sociedad. Afortunadamente, en el ser humano la diversidad es la norma y se traduce en lo sexual, en lo biológico y en lo político”, acota el especialista.

Las grandes biocenosis terrestres

Si tenemos en cuenta las diferencias climáticas de la superficie terrestre podemos definir para cada una un complejo biocenótico con un ecosistema característico. Distinguiremos cinco países: polares y subpolares, templados, áridos, tropicales y ecuatoriales.

País polar y subpolar

Estas son las regiones frías de la Tierra. Aquí nos encontramos con dos tipos de biocenosis: la tundra y la taiga.

La tundra

La tundra se encuentra en torno a los 80º de latitud. Dominan las plantas herbáceas, los líquenes y hongos, y algunos arbustos hacia el Sur. Faltan, pues, los árboles.

La falta de calor hace que los suelos estén permanentemente helados (permafrost), lo que impide el desarrollo de la vegetación. El corto período vegetativo y la escasez de las precipitaciones, unido a los fuertes vientos y al acortamiento del fotoperíodo no hace la región favorable para la vida.

El poblamiento animal es muy pobre, ya que tampoco son abundantes las especies vegetales. Deben tener pieles gruesas y grandes reservas de grasas. Predominan el oso blanco, el buey almizclero, los renos, los caribús, el zorro, las gaviotas, las morsas, la foca y el pingüino. Estas especies se ven forzadas a la emigración o a la hibernación durante el invierno. El suelo helado no permite la vida subterránea. Los animales que viven en latitudes más altas deben procurarse su alimento en el mar, ante la ausencia de plantas.

La taiga

La taiga aparece sobre la isoterma de los +10 ºC del mes más cálido. En estas condiciones nos encontramos con el bosque boreal de coníferas. Píceas, pinos y abetos son las especies dominantes. Las temperaturas más altas y la mayor humedad permiten el desarrollo de podsoles. Aunque en los sitios más desfavorecidos aparecen turberas.

La vegetación de coníferas es perennifolia por lo que el aporte orgánico al suelo es muy escaso y ácido. Esto implica que el cortejo florístico sea muy pobre; predominan los abedules, álamos, mimbres, alisos, serbales, etc.; y las criptógamas: como líquenes, helechos y musgos.

La fauna es variada, en la que predominan las especies invertebradas, insectos y gusanos. Muchos animales recurren a la emigración o a la hibernación para pasar en invierno. Encontramos carnívoros como el lince, el zorro, el lobo, la marta, el visón o la comadreja; herbívoros como el reno, el ciervo o el alce. Y roedores como el conejo, el ratón o la liebre. Además del oso.

El país templado

Esta es la región de los climas templados propiamente dichos. Aquí nos encontramos con: el bosque caducifolio, típico de Europa, y el bosque mixto de planifolias y coníferas.

El bosque caducifolio

Encontramos el bosque caducifolio en torno a los 40º y los 55º de latitud. El clima típico tiene un régimen térmico moderado, precipitaciones abundantes y bien distribuidas a lo largo del año, y cuatro estaciones bien definidas.

En el bosque caducifolio predominan los suelos pardos poco o nada lixiviados y con humus mull o moder. Predominan las especies leñosas caducifolias: roble, haya y carpe. El sotobosque es más abundante que en la taiga. La ausencia de hojas en los árboles al comienzo de la primavera permite el crecimiento de especies heliófilas como avellanos, majuelos, rosales y cornejos. También encontramos especies perennifolias como el tejo, el acebo y el boj. Además de helechos, musgos y líquenes.

Las especies dominantes son: el roble, ya sea en poblaciones puras o mixtas. Ocupan las llanuras y el piso basal de las montañas, con predominio de suelo pardo con humus moder. El robledal se degrada en una landa oceánica de especies xeromorfas como los brezos, la retama, o las gramíneas típicas de su sotobosque. El haya, que exige mayor humedad atmosférica, predomina en el piso montano y en las llanuras más húmedas, y prefiere el humus mull. El haya deja pasar muy poca luz por lo que su sotobosque es más pobre; en el que predominan los helechos. Y el carpe, que se sitúa en las regiones intermedias, entre el roble y el haya.

Existen otras especies secundarias de porte arborescente, como los fresnos, los tilos, los olmos y los arces, que abundan en los bosques galería.

El bosque mixto de planifolias y coníferas

Esta es una formación mixta y de transición entre la taiga y el bosque caducifolio. La encontramos en climas más contrastados, con inviernos rigurosos. Las especies dominantes son el haya, el carpe y las coníferas.

Según sea de riguroso el clima las especies se encontrarán en posición dominante o en el sotobosque.

En el hemisferio sur el bosque mixto posee un sotobosque lujuriante lleno de helechos arborescentes, lianas y epífitos. Existen coníferas propias del hemisferio austral como la araucaria.

La fauna de los países templados

La fauna de los bosques templados también está sometida al ritmo de las cuatro estaciones. Los fenómenos más característicos son la hibernación y la migración.

La fauna es abundante y variada, batracios, reptiles y roedores como la ardilla y los ratones; insectos y gusanos que remueven el humus; excavadores como el topo; herbívoros como ciervos y jabalíes; carnívoros como los tejones, zorros, linces, lobos, y omnívoros como el oso pardo; y aves de todas clases, que son particularmente migratorias. Este tipo de fauna también la encontramos en los países templados cálidos.

El país templado cálido

Esta es también una zona de clima templado, pero ya en la zona de transición con los climas tropicales. La encontramos entre los 30º y los 40º de latitud, y suelen tener una estación árida. En ella podemos diferenciar dos biocenosis fundamentales el bosque mediterráneo y el subtropical húmedo.

El bosque mediterráneo

El clima mediterráneo, y su bosque asociado, se sitúa en la fachada occidental de los continentes, hacia los 30º y los 40º. Se caracteriza por los inviernos templados, los veranos secos y otoños y primaveras con abundantes precipitaciones. El suelo dominante es el rojo mediterráneo y el pardo, y la terra rossa relicta.

La vegetación típica es xerófila, ya que tiene que soportar la aridez estival. La especie dominante es la encina y en las zonas más húmedas el roble. El sotobosque es leñoso, espinoso y aromático, con especies perennifolias como el lentisco y el aladierno. En el cortejo florístico aparecen especies como el tomillo, el madroño, el romero, las jaras, etc.

En las zonas de contacto con el país templado encontramos alcornoques y robles. En el hemisferio austral, y en el contacto con la estepa seca, aparecen los eucaliptos.

El país mediterráneo ha estado poblado desde muy antiguo, y la intervención en la biocenosis ha sido decisiva para formar el paisaje y el medio. El bosque se degrada en garriga, dominada por la coscoja, maquia y estepa mediterránea, dependiendo de la importancia de la degradación. En California, que el bosque mediterráneo está mezclado con las suculentas de origen americano, se degrada en chaparral. En la península ibérica existe un tipo de aclarado del bosque mediterráneo conocido como dehesa.

El bosque subtropical húmedo

El clima subtropical húmedo se encuentra aproximadamente en la misma latitud que el mediterráneo, pero en la fachada oriental de los continentes. Debido a esto los inviernos son más fríos y carece de una estación árida. En realidad se trata de una transgresión del clima monzónico y de los vientos alisios en el litoral hacia el norte, por lo que las temperaturas son más suaves y contrastadas.

Aquí aparecen las especies como el laurel, las magnolias, las camelias y los cerezos. Pero también encontramos las especies típicas del bosque caducifolio como el haya, el roble, el arce, el abedul, el tilo, el castaño, el fresno, el olmo, etc., que forman su sotobosque.

El país continental: La estepa

El clima continental genera formaciones de estepa, en la que dominan las gramíneas y escasean los árboles. La estepa la encontramos en el interior de los grandes continentes. El clima se caracteriza por la escasez de las precipitaciones y las temperaturas muy contrastadas, por lo que la vegetación es pobre y xerófila.

El suelo típico de la estepa es el chernozem, el brunizem y las tierras negras, muy ácidas y con gran aporte de nitrógeno procedente de las gramíneas. En la estepa se distinguen: la pradera, la pradera mixta y la llanura, dependiendo de la densidad de las gramíneas.

La fauna está en equilibrio precario con la escasa biomasa. Encontramos herbívoros como el bisonte, las gacelas, los caballos y los gamos; especies excavadoras, muy importantes para mantener aireado el suelo, como lombrices, topos, hormigas, etc.; reptiles como serpientes y lagartos, insectos como avispas, o langostas; aves diversas y algún carnívoro como el lobo, el coyote o el zorro; y roedores como los conejos, los hámsters, etc.

El país árido

El país árido contiene varias características limitantes para el desarrollo de la vegetación, los suelos y la fauna; falta el agua, las temperaturas son extremas y los vientos fuertes y violentos.

Los suelos apenas existen, son esqueléticos, muy poco desarrollados, grises, rojos y salados, y los evolucionadas son suelos halomorfos o ferruginosos. Pero lo que predominan son los reg y los erg. Sólo los oasis tienen suelos más evolucionados.

La vegetación es xerófila y halófila; muy pobre y difusa. Predominan las gramíneas, el agave, el cactus, la yuca, la sosa, el anabasis, la pistacia, la acacia, el tamarix y la palmera. Son muy frecuentes los endemismos, tanto vegetales como los animales. La mayor parte de las especies tiene hojas espinosas y tallos suculentos.

La fauna también es escasa. Ha de adaptarse al calor y a la falta de agua y alimentos. Predominan los camellos, las gacelas, los escorpiones y los reptiles. Muchos de los animales se defienden del calor con la actividad nocturna o crepuscular. Hay animales como el coyote, los insectos, los murciélagos, etc. También se da la estivación de muchas especies, durante el verano.

El país tropical

El país tropical se caracteriza por tener dos estaciones, una seca y otra húmeda, pero además las temperaturas son altas durante todo el año. Distinguiremos la estepa con espinosos, el matorral espinoso tropical y el bosque tropical seco y monzónico.

La estepa con espinosos

Esta formación aparece en los climas cálidos con pocas lluvias. Predominan los suelos ferruginosos, encostrados y los poco desarrollados del tipo pardo de estepa.

La vegetación es un matorral discontinuo y xerófilo. Encontramos especies como las acacias espinosas, los balanites, las azufaifas o los cactos.

El matorral espinoso tropical

Esta formación aparece en regiones en las que la estación lluviosa es algo más alargada. Predominan los suelos ferruginosos, que pueden tener coraza en las regiones secas, y estar bien lixiviados en las regiones húmedas.

La vegetación pasa a ser leñosa, xerófila y con formaciones más cerradas, con un aspecto de monte bajo impenetrable. En Brasil este matorral se llama caatinga. También se encuentran especies caducifolias. Encontramos plantas como las bombaceas y cactos, de carácter tropófilo. Este carácter tropófilo implica que cuando llega la época de lluvias le acompañe una explosión de vitalidad.

El bosque tropical seco y el bosque monzónico

Este bosque aparece en regiones en las que la estación húmeda es tan larga, o más, que la seca. Los suelos son tanto ferruginosos como ferralíticos. Es una región muy humanizada, por lo que frecuentemente el bosque está degradado.

Predominan las especies de hoja caduca, que la pierden durante la estación seca, y el sotobosque de xeromorfos. El estrato arborescente es muy denso, y está formado por árboles de tronco grueso y largo. El estrato herbáceo es muy pobre, sin embargo la actividad agrícola, y el uso de la roza y el fuego, ha aumentado su presencia. Encontramos leguminosas arborescentes, las malváceas y los baobabs.

El bosque monzónico presenta características similares a las del bosque ecuatorial, debido a la gran abundancia de lluvias y a la estabilidad térmica. Aquí encontramos especies como la teca y el bambú, y un sotobosque lujuriante lleno de lianas. La fauna es, fundamentalmente, la misma que aparece en el país ecuatorial.

El país ecuatorial

El clima ecuatorial se caracteriza por las altas temperaturas y las frecuentes precipitaciones, pero además, por su estabilidad. Los suelos más comunes son los ferralíticos, a menudo con caparazón, muy lixiviados, con poco humus y ácidos. Distinguiremos los bosques ombrófilos y semiombrófilos, el manglar y la sabana.

El bosque ombrófilo y semiombrófilo

La biocenosis ecuatorial se caracteriza por su infinita variedad. Muchas de las especies no se conocen.

El bosque ombrófilo (lauriisilva o pluviisilva) aparece en condiciones hídricas óptimas, por lo que la vegetación es de hoja ancha aunque perenne. El bosque semiombrófilo aparece en regiones en las que algunos meses al año las precipitaciones son menos abundantes, y la vegetación puede perder su hoja. Sin embargo, no todas las especies pierden la hoja al mismo tiempo, por lo que no hay estaciones marcadas. Este tipo de vegetación se adentra en otros dominios a través de los bosques galería.

Los bosques ecuatoriales son densos y exuberantes. No hay una especie que domine. Las especies son muchas pero con pocos individuos de cada una, esto da al bosque ecuatorial un aspecto anárquico. Encontramos: lauriisilva, caoba, bosé, bambú, eucaliptos, ocume, hevea, etc. Y en el sotobosque lianas, orquídeas, leguminosas y millones de especies más. Sin embargo, la luz que llega al suelo es muy poca, por lo que la competencia por la luz es muy intensa.

La fauna es tan variada como la vegetación, encontramos: monos, grandes reptiles, cocodrilos, leones, panteras, cotorras, tucanes, simios, perezosos, ardillas, insectos, arácnidos, etc. Una de las características más destacadas de la fauna es que ocupa todos los estratos de la biocenosis.

El manglar

Esta es una formación que aparece en el país intertropical, asociada a los limos que los grandes ríos depositan en las desembocaduras con el mar. Tiene, pues, suelos salados y crecen continuamente. El mangle es la especie endémica y dominante. Tiene un aspecto de bosque denso y bajo. Se caracteriza por las raíces aéreas; posibles gracias al alto grado de humedad existente.

La sabana

La sabana se encuentra en las inmediaciones del bosque ecuatorial, en las regiones que ya tienen una estación seca. Aún es discutido cuál es el origen de la sabana: si es una degradación natural del bosque ecuatorial o es labor del hombre. La duda persiste porque las grandes sabanas se encuentran en las regiones pobladas desde antiguo, mientras que en los países nuevos la sabana casi no existe.

En las sabanas predominan las gramíneas, y encontramos diseminados algunos árboles, que además presentan un xeromorfismo muy acentuado. En regiones más húmedas aparece un matorral, frecuentemente endémico, de baobabs, palmeras o eucalipto. Durante la estación seca la sabana es regularmente incendiada para conseguir tierras de cultivo.

La fauna es muy variada. Este es el dominio de los grandes herbívoros y carnívoros: elefantes, hipopótamos, jirafas, cebras, gacelas, rinocerontes, búfalos, antílopes, leones, leopardos, tigres, lobos, chacales, hienas, buitres; e infinidad de aves, reptiles, batracios, insectos, arácnidos, etc. Muchos de estos animales emigran durante la estación seca, en grandes manadas.

Melanoma

El melanoma es el tipo de cáncer cutáneo menos frecuente (aproximadamente el 5% de los tumores de piel), aunque en los últimos años está aumentando de forma considerable. Las células afectadas son los melanocitos o células productoras de melanina (pigmento que da color a la piel). Las radiaciones solares alteran su ADN y comienzan a dividirse y crecer descontroladamente, invadiendo los tejidos sanos de alrededor y otros órganos a distancia.

Los melanomas se desarrollan sobre todo en personas de piel y ojos claros con dificultad para broncearse.

La exposición puntual, excesiva e intermitente al sol  se relaciona con su aparición, lo que explica que los melanomas se localicen preferentemente en zonas no expuestas al sol de forma habitual, como es el caso de la espalda y las piernas.

El aspecto que con más frecuencia presentan los melanomas, viene definido por la regla del A, B, C, D, E (iniciales de las características de las lesiones):

  • A: asimetría.
  • B: bordes irregulares.
  • C: color variado (una misma lesión presenta diversos colores).
  • D: diámetro mayor de 6 mm.
  • E: evolución (cambio de aspecto)

 

Debido a que el crecimiento del melanoma es muy rápido, cualquier lesión que presente las características anteriores debe ser valorada por el dermatólogo con el fin de diagnosticarla y tratarla lo más precozmente posible.

Además de la acción de las radiaciones solares, el riesgo que una persona tiene de padecer un melanoma aumenta con:

  • La existencia de antecedentes familiares de este tumor.
  • La presencia en la piel de gran número de lunares (mas de 50 ó 60).
  • El padecimiento de quemaduras solares con ampollas durante la infancia y adolescencia.

El tratamiento de la infección del cuerpo por hongos

Mantenga la piel limpia y seca.

Usted puede comprar crema antimicótica sin una receta o el médico se la puede formular.

  • Lave y seque el área primero.
  • Aplique la crema, empezando exactamente por fuera del área de la erupción y acercándose al centro. No olvide lavarse y secarse las manos después de esto.
  • Use la crema dos veces por día durante 7 a 10 días.
  • No use un vendaje sobre la tiña (dermatofitosis).
  • Las cremas que contienen miconazol, clotrimazol, ketoconazol, terbenifina u oxiconazol con frecuencia son eficaces para controlar la tiña.

Una vez que el tratamiento haya empezado, el niño podrá volver a la escuela.

Para impedir que la infección se propague:

  • Lave todas las toallas en agua caliente y jabonosa y luego séquelas.
  • Use una nueva toalla y un paño cada vez.
  • Limpie bien los fregaderos, las bañeras y los pisos del baño después de usarlos.
  • Use ropa limpia todos los días y no comparta prendas de vestir.

Su médico le recetará medicamentos por vía oral para tratar la tiña que:

  • Sea intensa o cubra un área grande del cuerpo.
  • Pase hacia lo profundo de la piel hasta el folículo piloso, como en la barba.

Pueden necesitarse antibióticos para tratar las infecciones bacterianas secundarias.

También se deben tratar las mascotas infectadas.

Síntomas del pie de atleta

El síntoma más común es la piel agrietada, en escamas y que se desprende entre los dedos de los pies o en los lados del pie. Otros síntomas pueden abarcar:

  • Piel roja y con picazón
  • Ardor o escozor
  • Ampollas que supuran o forman costra

Si el hongo se disemina hacia las uñas, éstas pueden presentar decoloración, engrosamiento e incluso desmoronamiento.

El pie de atleta se puede presentar al mismo tiempo que otras infecciones micóticas de la piel como dermatofitosis y tiña crural.

La biocenosis

Todos los animales, vegetales y microorganismos que viven en un determinado país forman un biosistema. Sus relaciones de dependencia, alimentación y desarrollo forman comunidades que llevan el nombre de biocenosis. Una biocenosis es, pues, todos los seres vivos que coexisten en un país y las relaciones que se establecen entre ellos.

Dentro de cada biocenosis existe, como norma general, una especie vegetal que destaca sobre las demás por su presencia y abundancia. Esta especie se desarrolla casi independientemente de su cortejo. El cortejo lo forman todas las especies que comparten unas condiciones generales de vida. Son especies subseriales que para su supervivencia dependen de la existencia de la especie dominante. Cuanta más variedad haya en el cortejo más sana es la biocenosis; y más garantías tiene de permanecer.

Cada especie dominante permite el desarrollo de una gama determinada de plantas subseriales. De todas ellas destaca el cortejo florístico, que presenta plantas tan características de la biocenosis como la especie dominante. Son precisamente las plantas las que definen la biocenosis, por su carácter de especies vivas inmóviles; y son estas las que permiten el desarrollo de una determinada fauna.

En la biocenosis se dan diferentes grados de sociabilidad, dependiendo de la densidad de especies de un mismo tipo en un lugar. Según el grado de sociabilidad tendremos: poblamiento puro, colonias, matojos e individuos.

Cada comunidad biocenótica tiene una estructura horizontal, la sociabilidad, y una estructura vertical, o estratificación. En la estratificación distinguimos diferentes pisos: arborescente, superior e inferior, arbustivo, subarbustivo, herbáceo, criptogámico, e incluso subterráneo si tenemos en cuenta la rizosfera. La vitalidad de una biocenosis depende de su heterogeneidad, de la cantidad de pisos que tenga y de la presencia de individuos de la especie dominante en todos ellos.

Entre las especies se establecen diferentes tipos de relaciones de interdependencia, que pueden ser: de competencia, por el espacio, el alimento, la luz, o el agua, o de dependencia. Las relaciones de dependencia pueden ser muy estrechas y distinguimos el comensalismo, la simbiosis, el parasitismo y la predación.

Pero las relaciones más importantes que se establecen las encontramos en la cadena trófica. En una comunidad biocenótica existen especies productoras, que utilizando la energía solar y las reacciones químicas minerales convierten la materia inorgánica en orgánica. Especies consumidoras que se alimentan de otros seres vivos. Las especies consumidoras pueden ser: de primer orden, los herbívoros; de segundo orden los carnívoros que se alimentan de herbívoros; y de tercer orden, los carnívoros que también se alimentan de carnívoros. Y por último especies descomponedoras: animales grandes que se alimentan de carroña, de restos de cadáveres orgánicos; y microosganismos que convierten la materia orgánica en materia inorgánica, cerrando el ciclo.

Las complejas relaciones que se establecen entre los elementos de la biocenosis suponen que la introducción de un elemento ajeno a ella, o la desaparición de algún elemento de la misma, provoca el desequilibrio de todo el sistema.

A las relaciones que establecen estas comunidades con el medio: el clima, la litología, el agua, el suelo, y el topoclima, se le llama ecosistema.

Los ecosistemas tienden al equilibrio entre las comunidades biocenóticas y el clima y el suelo. Cuando se alcanza el equilibrio con el clima zonal decimos que se ha alcanzado el clímax climático. Sin embargo, si el equilibrio se alcanza con las condiciones locales de suelo y topoclima decimos que se alcanza un clímax local. Cuando alcanzan el equilibrio las especies vegetales tenemos un fitoclímax y cuando posteriormente lo hace el suelo tenemos un pedoclímax. Aunque primero se alcanza el fitoclímax y luego el pedoclímax los dos procesos son paralelos.

Las biocenosis no constituyen sistemas fijos sino que pueden evolucionar en función de las condiciones ambientales que definen el ecosistema. Es posible que por el trastorno de las condiciones locales, el complejo biocenótico tenga una regresión, que puede hacerse irreversible si se traspasan los umbrales mínimos o máximos de la especie dominante.

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